Guía

Rentabilidad anualizada y rentabilidad real: las dos que importan

Por Alex Rodríguez Rodríguez · Última revisión: 22 de septiembre de 2026

En una frase: La anualizada reparte la ganancia entre los años teniendo en cuenta el interés compuesto. La real descuenta la inflación, y tampoco se calcula restando.

Invertiste 5.000 € hace siete años y hoy valen 8.000 €. Has ganado 3.000 €, un 60 %. Hasta ahí, fácil. El problema viene cuando quieres saber cuánto has ganado al año y cuánto de eso es ganancia de verdad.

La anualizada no es dividir

La tentación es dividir: 60 % entre 7 años, un 8,57 % al año. Está mal.

Al dividir estás suponiendo que cada año ganas sobre los 5.000 € iniciales. Pero el segundo año ya no partes de 5.000, partes de lo que llevabas acumulado, y sobre eso vuelves a ganar. Es el interés compuesto trabajando a tu favor.

La rentabilidad anualizada correcta de este caso es del 6,94 % al año. Ese es el porcentaje que, aplicado siete veces sobre lo acumulado, convierte 5.000 € en 8.000 €.

Es un número bastante más bajo que el 8,57 %, y es el único que sirve para comparar dos inversiones de distinta duración.

La real: lo que queda tras la inflación

Tener más euros no es lo mismo que poder comprar más cosas. Si los precios han subido durante esos siete años, tus 8.000 € de hoy compran menos que lo que comprarían hace siete.

Con una inflación media del 2 % anual:

  • Tu rentabilidad real es del 4,85 % anual, no del 6,94 %.
  • Esos 8.000 € compran hoy lo que hace siete años comprabas con 6.964,48 €.
  • Tu ganancia real, en poder de compra, no es de 3.000 € sino de unos 1.964 €.

Descontar la inflación tampoco es restar

Restar 6,94 − 2 daría 4,94 %, y el resultado correcto es 4,85 %. La diferencia es pequeña aquí, pero crece cuando los números son grandes: con rentabilidades e inflaciones altas, restar se aleja bastante.

El motivo es el mismo de antes: la inflación también es compuesta. Un 2 % anual durante siete años no encarece las cosas un 14 %, sino un 14,87 %.

Qué mirar entonces

  • Para comparar inversiones: la anualizada. Un 60 % en siete años y un 40 % en tres no se comparan a ojo.
  • Para saber si has ganado de verdad: la real. Si tu dinero crece menos que los precios, estás perdiendo poder de compra aunque tengas más euros.

Esta calculadora no incluye impuestos ni comisiones, que también restan. Y la rentabilidad pasada de cualquier inversión no dice nada de la futura.