Guía
Cómo se calcula la cuota de un préstamo, paso a paso
Por Alex Rodríguez Rodríguez · Última revisión: 22 de septiembre de 2026
Pides 12.000 € y el banco te dice que pagarás 292,96 € al mes. ¿De dónde sale ese número? No es un capricho, es una fórmula, y conviene entenderla para saber qué estás firmando.
La idea de fondo
En España los préstamos se devuelven con el sistema francés: pagas siempre la misma cantidad cada mes. La cuota se calcula para que, sumando todos los pagos, quede cubierto el dinero que te prestaron más los intereses que se van generando, y el último mes la deuda quede exactamente en cero.
Los intereses no se calculan una vez sobre el total. Se calculan cada mes sobre lo que todavía debes. Por eso, según vas devolviendo, los intereses de cada mes bajan.
Un ejemplo con números reales
Pides 12.000 € a 4 años con un TIN del 8 %, sin comisión de apertura:
- Cuota: 292,96 € al mes, las 48 veces.
- Devuelves en total: 14.061,84 €.
- De eso, 2.061,84 € son intereses.
- La TAE sale del 8,30 %, algo más que el TIN, porque pagas mes a mes y no una vez al año.
Qué hay dentro de cada cuota
Esta es la parte que sorprende. La cuota es siempre 292,96 €, pero lo que hay dentro cambia:
- Primer mes: 80 € son intereses y solo 212,96 € van a devolver el préstamo. El 8 % anual sobre 12.000 € da 80 € al mes.
- Último mes: 1,94 € son intereses y 291,01 € van a saldar lo poco que queda.
Por eso amortizar pronto ahorra mucho más que amortizar al final: cuanto antes bajes la deuda, menos intereses se generan sobre ella el resto del tiempo.
Las tres cosas que mueven la cuota
- El importe. El doble de dinero es el doble de cuota, exactamente.
- El plazo. Alargarlo baja la cuota, pero sube el total que pagas. El dinero está prestado más tiempo, así que genera más intereses.
- El tipo de interés. Un punto de más no parece mucho, pero en plazos largos se nota bastante.
La calculadora te deja mover los tres a la vez y ver la cuota y el total cambiar al momento. Es la forma más rápida de entenderlo.
Lo que la fórmula no incluye
La cuota solo recoge el capital y el interés. Los seguros vinculados, las comisiones de estudio o los gastos de formalización van aparte y pueden encarecer bastante la operación. Pide siempre el coste total por escrito, no solo la cuota.