Guía

Qué es la tasa de esfuerzo y por qué el banco la mira antes que tu sueldo

Por Alex Rodríguez Rodríguez · Última revisión: 22 de septiembre de 2026

En una frase: La tasa de esfuerzo es qué parte de tus ingresos se va en pagar deudas. La referencia del sector es no pasar del 35 %.

Cuando pides una hipoteca, el banco no se queda con tu sueldo. Se queda con una división: cuánto pagas de deudas entre cuánto ingresas. Ese porcentaje es la tasa de esfuerzo, y manda más que la cifra de tu nómina.

Cómo se calcula

Se suman todas las cuotas mensuales que pagas, incluida la futura hipoteca, y se dividen entre tus ingresos netos mensuales. Si ganas 1.800 € y pagas 630 € entre todo, tu tasa de esfuerzo es del 35 %.

La referencia habitual del sector es no pasar del 35 %. No es una norma legal, y cada entidad aplica su propio criterio, pero sirve para hacerte una idea antes de ir al banco.

Lo que cuenta como deuda

  • El préstamo del coche.
  • Los préstamos personales.
  • Las compras aplazadas y las tarjetas revolving.
  • Una pensión de alimentos, si la pagas.

Todo eso resta antes de que el banco calcule lo que te puede prestar.

Cuánto te quita una cuota pequeña

Ganas 1.800 € netos y quieres una hipoteca a 25 años al 3,5 %:

  • Sin deudas: tu tope son 630 € de cuota, y eso da un capital de unos 125.843 €.
  • Con una cuota de coche de 150 €: te quedan 480 € de cuota disponible, y el capital baja a 95.880 €.

Esa cuota de 150 € al mes te cuesta casi 30.000 € de hipoteca. Por eso, si estás pensando en comprar, terminar de pagar el coche antes puede darte más margen que ahorrar unos meses más.

Cómo mejorar tu tasa de esfuerzo

  • Cancelar deudas pequeñas antes de pedir la hipoteca. Cada cuota que quitas sube tu capacidad.
  • Sumar ingresos: si firmáis dos personas, se suman los dos sueldos y las dos deudas.
  • Alargar el plazo baja la cuota y mejora la tasa, pero te hace pagar bastantes más intereses. Es un arreglo con precio.

Ojo con confundir capacidad y sensatez

Que el banco te deje llegar al 35 % no significa que te convenga. Ese porcentaje no mira si tu trabajo es estable, si tienes colchón para imprevistos o si el tipo de interés puede subir. La cuenta te dice el máximo, no lo recomendable.