Guía

Los gastos de comprar una casa, además del precio

Por Alex Rodríguez Rodríguez · Última revisión: 22 de septiembre de 2026

En una frase: Al precio de la casa hay que sumarle impuestos y gastos de formalización, que además no suelen entrar en la hipoteca.

El error más común al planificar una compra es mirar solo la entrada. Los gastos van aparte, se pagan de tu bolsillo y no suelen poder financiarse.

El impuesto, que es el gasto gordo

  • Vivienda nueva: pagas IVA, más el impuesto de actos jurídicos documentados.
  • Vivienda de segunda mano: pagas el impuesto de transmisiones patrimoniales.

Los tipos cambian según la comunidad autónoma, y hay reducciones para jóvenes, familias numerosas o vivienda habitual en muchas de ellas. Consulta el tipo de tu comunidad en su portal tributario o pregunta en una gestoría: aquí no te vamos a dar un porcentaje que a lo mejor no es el tuyo. El tipo de IVA aplicable a la vivienda lo fija la Ley 37/1992 en sus artículos 90 y 91.

Los gastos de formalizar

  • Notaría de la escritura de compraventa.
  • Registro de la propiedad, para inscribir que la casa es tuya.
  • Gestoría, si la contratas.
  • Tasación de la vivienda, si pides hipoteca. Desde la Ley 5/2019, en las hipotecas sobre vivienda el banco asume notaría, registro, gestoría y su propio impuesto; la tasación la paga el cliente.

Y lo que viene después

Mudanza, muebles, electrodomésticos, alguna reforma y el seguro de hogar. No son gastos de la compra, pero llegan en el mismo mes.

Cómo planificarlo sin engañarte

Pregunta en tu banco qué porcentaje del valor te financiarían y pide a una gestoría un presupuesto cerrado de impuestos y gastos para el precio que manejas. Con esas dos cifras ya tienes tu objetivo real de ahorro, y puedes meterlo en la calculadora para saber cuánto apartar cada mes.

Y no te quedes sin colchón: llegar a la firma con la cuenta a cero es la forma más rápida de que cualquier imprevisto se convierta en una deuda cara.