Guía

La carencia de la hipoteca: alivio hoy, más intereses mañana

Por Alex Rodríguez Rodríguez · Última revisión: 22 de septiembre de 2026

En una frase: Durante la carencia pagas solo intereses, así que la deuda no baja. Da aire, pero al final pagas más.

La carencia es un periodo en el que pagas menos: solo los intereses, sin devolver capital. Suele ofrecerse al principio o cuando vienen mal dadas.

Qué pasa mientras dura

En una carencia total pagas únicamente los intereses del mes. Tu deuda no baja ni un euro. Cuando termina, sigues debiendo lo mismo que al empezar, pero con menos tiempo por delante para devolverlo.

El ejemplo

Hipoteca de 150.000 € a 30 años al 3 %:

  • Sin carencia: cuota de 632,41 € y 77.666,18 € de intereses en total.
  • Con un año de carencia: pagas 375 € al mes ese primer año (solo intereses). Después, la cuota sube a 645,89 € y el total de intereses pasa a 79.270,06 €.

Resultado: ese año de respiro te cuesta 1.603,88 € de más, y a partir de entonces pagas 13,48 € más cada mes.

Cuándo tiene sentido

  • Cuando estás pagando a la vez el alquiler y la obra de tu casa.
  • Cuando has tenido una bajada de ingresos temporal y sabes que se va a recuperar.
  • Cuando la alternativa es dejar de pagar. Aquí no se discute: siempre es mejor negociar una carencia que acumular impagos.

Cuándo no

Cuando se usa para comprar una casa que no te puedes permitir. La carencia disimula el problema un año y lo devuelve más grande.

Cómo calcularlo tú

Los intereses de un mes son el capital pendiente por el tipo mensual: 150.000 × 3 % ÷ 12 = 375 €. Esa es tu cuota de carencia. Y para saber la cuota de después, pon en la calculadora el mismo capital con el plazo que te quede: en el ejemplo, 29 años en vez de 30.