Guía

¿Reducir la cuota o el plazo al amortizar la hipoteca?

Por Alex Rodríguez Rodríguez · Última revisión: 22 de septiembre de 2026

En una frase: Reducir el plazo ahorra bastantes más intereses que reducir la cuota. Reducir la cuota da respiro cada mes, pero cuesta dinero.

Tienes un dinero ahorrado y decides meterlo en la hipoteca. El banco te preguntará qué quieres hacer: bajar la cuota o terminar antes. No es lo mismo, y la diferencia es de miles de euros.

El ejemplo

Te quedan 140.000 € por pagar, 22 años por delante y un tipo del 3,2 %. Tu cuota es de 739,37 € y, si no haces nada, pagarás 55.194,06 € de intereses hasta el final.

Amortizas 15.000 €:

  • Reduciendo plazo: sigues pagando 739,37 €, pero terminas 38 meses antes (3 años y 2 meses) y te ahorras 13.605,04 € en intereses.
  • Reduciendo cuota: pagas 660,15 € (79,22 € menos al mes), terminas el mismo día y te ahorras 5.913,65 €.

La diferencia entre las dos opciones es de 7.691,39 €, con el mismo dinero aportado.

Por qué reducir plazo ahorra más

Los intereses se calculan sobre lo que debes y por el tiempo que lo debes. Al acortar el plazo quitas de en medio los últimos años de deuda, y esos años también generaban intereses. Al bajar la cuota, en cambio, sigues debiendo dinero hasta el mismo día que antes.

Entonces, ¿siempre plazo?

En dinero, sí. Pero no todo es el dinero:

  • Reducir cuota tiene sentido si vas justo cada mes, si te preocupa perder ingresos o si prefieres margen para imprevistos. Pagar 79 € menos al mes puede valer más que ahorrar intereses dentro de 20 años.
  • Reducir plazo tiene sentido si la cuota actual no te ahoga y quieres quitarte la hipoteca cuanto antes.

Hay una opción intermedia que poca gente usa: reducir cuota y seguir pagando lo mismo por tu cuenta, aportando la diferencia. Requiere disciplina, pero te deja la puerta abierta.

Antes de amortizar, mira esto

  • La comisión. Tu contrato puede tener compensación por amortización anticipada. Está regulada por ley y depende del tipo de hipoteca y de los años que lleves.
  • La deducción por vivienda, si compraste antes de 2013 y te la aplicas. Amortizar de más puede hacerte perder parte del beneficio fiscal de ese año.
  • Tu colchón. El dinero que metes en la hipoteca ya no lo tienes. Nunca amortices con lo que necesitas para imprevistos.